El ritual para levantarse y lidiar con el día a día se vuelve tedioso y muy, muy difícil. En ocasiones simplemente quisiera no levantarme y nunca despertar. No hay nada que me motive a hacerlo, sólo lo hago por hábito.
Oh, extraño esos dias de hace dos veranos cuando me despertaba tu voz y con escucharla sabia que quedaba algo por lo cual seguir luchando, no me sentía sola jamás sucedió.
Incluso dormir es difícil, a veces simplemente por el temor de volver a despertar.
¿Cuando terminara?
¿Cuando será mi ejecución?
Estoy esperando ansiosamente a que el tormento finalize.
No hay comentarios:
Publicar un comentario